viernes, 11 de mayo de 2007
Por Oliver.Espectro a las 0:08 | Poema
El agua estaba calmada,
Todo estaba tan bien,
No había necesidad de hacer nada,
Mas que dejar todo como estaba...
Ya no habría mas nada,
Y tu nombre en futuro solo sería para recordar,
Para un buen recordar...
...Pero no... lo tenías que arruinar...
Tachaste nuestros nombres que se juntaron una vez,
Ensuciaste aquellos lazos que nos unieron de buena fe,
Tomaste los recuerdos bellos cuales rosas,
Y te encargaste de volverles en memorias asquerosas...
No era parte del trato el quedar como enemigos,
Pero veo que es tu regalo de despedida,
Haciendome cómplice y testigo,
De tu inmensa decaida...
De haber conocido este final, no hubiese habido principio
Quise dejar todo en su sitio y permitirnos respetar
Mas quisiste un fin definitivo y todo lo bueno terminar
Tan delgada es la frontera de la que son vecinos el amor y el odio,
Que preferí cerrar el episodio justo cuando pisamos en ella,
Mas no hay cartas, ni hay estrellas, que me hayan podido predecir
La incontable decepción que hoy me has hecho sentir.
No me gusta el rencor, no me gustan las rabias,
Pero que desgracia esta decisión que hoy me haces tomar,
Pues aunque mis palabras nunca fueron falsas,
Hoy contigo dejaré de contar...
Silenciaré nuestras charlas
Y Anularé el compartir,
Borrare tu nombre y tu número,
Hasta no recordarme de tí,
Mi consciencia está tranquila,
Yo no fui quien lo buscó,
Mas tampoco fui el idiota,
Que cerró los ojos y se dejó...
Comentarios
- Fecha: miércoles, 16 de mayo de 2007
- Hora: 16:38
- Autor: Abril
Esa es la vida, eso es comun que suceda y entre mas se ama es aun mas comun que suceda, a veces creemos que ese ser a nuestro lado siempre estara, que cada palabra y caricia no se borraran pero no es asi para todos...
el rencor no es mas que al amor oculto dentro de ti que no quieres aceptar por aquello del orgullo y de no dejarte pisotear...
es mas facil aprender a recordar lo momentos que nos llenan de alegria, y los que de lagrimas empañaron las miradas simplemente evaluar y descubrir donde fue que pasamos la fragil frontera del amor y el odio...